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El pasado 25 de Octubre del 2009 tuve la maravillosa oportunidad de correr la versión 34 de la Marine Corps Marathon en la capital de los Estados Unidos Washington DC. Esta carrera para mi tiene un doble significado que la hace especial: Primero, el sentirme orgulloso en mi calidad de militar colombiano, el de poder acompañar a mis colegas norteamericanos en un evento deportivo dedicado a los miles de hombres y mujeres de los Marines que combaten en guerras como la de Irak y Afganistan, Segundo, la satisfacción de culminar mi segunda maratón programada para el año 2009, dando un valor agregado a tanto entrenamiento, tantos kilometros recorridos cada mañana y la disciplina en el comer y el beber que nuestra amada afición requiere.

La Marine Corps Marathon es una tradición deportiva que reune a la ciudad entorno a un evento de comunidad que dias previos a la carrera le permiten al maratonista percibir en sus calles un alto espiritu de expectativa frente a lo que será para los capitalinos el capitulo 2009. Pues bien, este año la organización fue excelente. Reclame mi kit el viernes 23 en el Mt. Vernon Convetion Center, aunque habia mucha gente la fila se movia rapidamente, el paquete contenia el dorsal con el numero, un buso alusivo a la carrera, un moderno chip llamado "D-Tag" el cual es diferente al que conocemos y aunque al igual que el otro va colocado en el tennis, este es un Sticker naranja que se coloca sobre los cordones y porta en su parte superior el numero del corredor, tambien traia una gorra, barras energeticas, geles, vasos, diversa propaganda deportiva y invitaciones para participar en otras maratones a lo ancho de USA y Canada. Los Stand son liderados por la marca deportiva Brooks, pero todas las marcas conocidas se encuentran alli, asi como muchas fundaciones que trabajan en favor de las familias de los militares muertos en acción ó aquellas que lideran luchas contra el cancer etc. en sintesis salí feliz con mi paquete caminando a buscar el metro en dirección a Chinatown y con el pensamiento colombiano de que "pa' atras ni pa' coger impulso y la Maraton me espera".


Se llego el tan esperado 25 de Octubre dia de la carrera, el nerviosismo previo no me dejo dormir bien, pacientemente me coloque el uniforme del club "olimpus", me coloque el dorsa con el numero, me puse la banda y el monitor del Polar, revise que llevara mis 4 geles, mi tarjeta de "Assist Card" por si me desmayaba en la prueba, un carnet con mi foto e identificación por si me "daba la palida" (Hacia 8 dias en Detroit habian muerto 3 maratonistas en plena maraton) y mi infaltable estampa de Santa Martha la patrona de los imposibles. Desayune, tome un vaso grande con agua, me encomende a Dios y sali.
El metro que conducia hacia el cementerio de Arlington (sitio de la salida) iba repleto de corredores, gringos, ingleses, italianos, costarricenses, mexicanos, argentinos, orientales, y de todas las razas. miles y miles de personas estaban ubicada a lado y lado de la salida, me ubique en mi corral de partida, el frio era impresionante, vino el himno de los monitos, el himno de los marines, la bendición del cura y Boommmm..... un cañonazo que segun mi oido experto era de un obus de artilleria de 155 mm. el cual nos desperto a la realidad y arrancamos hacia la conquista de los 42 kilometros.

partimos 22.800 maratonistas, al principio el avance fue lento pero a medida que transcurrian los kilometros la carrera se fue soltando y se podia correr algo mas rapido, las primeras 10 millas (16 Kmts) las hice al lado de otro colombiano de 54 años, supe que se llamaba Orlando Nieto residente en New Jersey quien me dijo que era su primera maraton en Washington pero que ha corrido muchas, hablamos carreta de Colombia y finalmente se me fue porque su paso era mas fuerte (como testigo de este momento quede con una foto tomada por mi esposa en el kilometro 15 al paso por el edificio "WaterGate" famoso por el escandalo que tumbo al presidente Nixon). Buena hidratación, cada 2 millas habia agua, bebidas energeticas, banano y naranja. Me sentia muy bien, pensaba en esos dias de entrenamiento con mis "parceros" en Medellin ó con "los olimpus" en Ciudad Salitre... un maratonista Mexicano tuvo tiempo para preguntarme en el kilometro 20 que era el Club Olimpus asi como detalles de la Media Maraton de Bogotá. La camaraderia al pasar por el kilometro 25 entre varios de nosotros que marchabamos al mismo ritmo se fortalecio y nos prometimos seguir juntos hasta el kilometro 42. La algarabia de la gente con campanas, pitos, banderas, gritos, carteles de animo y aplausos fue un magnifico aliciente para no desfallecer... sin embargo la dureza de la carrera hace que muchos se retiren, porque hay algunas colinas que hacen que las piernas desfallescan.
En el Kilometro 35 me sentia agotado, pero mentalmente me decia "vamos, vamos, usted puede" y de entre el publico aparecio un cartel que decia "El dolor es pasajero, terminar la maraton es un orgullo para siempre", mi esposa nuevamente aparecio y me daba animos, ante la gran cantidad de publico pasamos casi en fila india por los sitios mas reconocidos de Washington ubicados en lo que se conoce como el Mall (El capitolio, el obelisco, la casa blanca, el monumento a Jefferson, los museos smithsonian etc.). todo este marco de buena energia me reanimo, me di un segundo aire, alcance a animar a una cuasi moribunda hermosa compatriota vestida con una licra negra y un gran letrero a su espalda que decia "Colombia", me consumi mi ultimo gel, aprete la estampa de Santa Martha y me dije "solo faltan 7 kilometros, es lo mismo que dos vueltas a la pista del parque Simon Bolivar, Vamos guev...).
Cuando iba en el moderno avion de avianca hacia Washington, me encontre con el señor Coronel retirado del Ejercito Julio Londoño Paredes (el mismo que conocemos como embajador en Cuba), veterano de mil batallas en decenas de maratones, me dio muchos concejos, pero el que mas presente tenia fue aquel que hacia alusión a los ultimos 7 kilometros una vez se pasa el rio Potomac hacia la margen derecha, Mi coronel ya habia corrido varias Marine Corps y esta era una mas de su colección, luego sus palabras furos premonitorias: "Hermano guarde energia para ese último trayecto porque es bien duro, es una subida que parece interminable, llenese de fottaleza y termine". Asi fue, me senti como ese tramo final que tiene la Media Maraton de Medellin en sus últimos tres kilometros ó como en la Media de Bogotá cuando se toma la 68 y llegar al Simón Bolivar se hace tan dificil. En este trayecto la multitud animando a lado y lado se triplica y esto resulta logico porque es aqui donde los gritos de animo se requieren mas que nunca, en el kilometro 40 vi a un colombiano (lo identifique por su gorra verde de "Porvenir") que habia dejado de correr y caminaba pesadamente, le dije "vamos, ya casi llegamos", me miro me sonrio y me dijo "no mari... no doy mas, pero yo llego asi sea gateando". lo pase lentamente y por fin aparecio la valla que marcaba la milla 26 (42 kmts), solo faltaban unos metros, levante mis brazos, agradeci a Dios y pase la meta con la inmensa alegria de que nuevamente lo logre.
Amigos, estoy sastifecho con lo que hice, quiza no hice mi mejor tiempo, pero al mirar una y otra vez la hermosa medalla que me dieron, me doy cuenta que no hay imposibles y que en la Maraton de la vida tampoco se puede desfallecer. Mi tiempo chip final fue 3:57:02. todos los pormenores de la carrera se pueden encontrar en www.marinesmarathon.com mi numero Bib fue el 17597.
Regrese hoy a Colombia con un dolor en la rodilla derecha pero "el dolor es pasajero, terminar la maraton es un orgullo por siempre" y eso no nos lo quita nadie. ANIMO Y SUERTE ALVARITO EN SU PARTICIPACION EN LA MARATON DE NUEVA YORK 2009.
FREDDY NIÑO
CLUB OLIMPUS
MEDELLIN
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